Política Vs. Politiquería
EL POLÍTICO VENEZOLANO DEL 2011
“Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando
obtener diferentes resultados.” Albert Einstein
Las políticas públicas existen desde el momento que la sociedad empezó a organizarse, los humanos nos vimos en la necesidad de un órgano que controlara ciertos aspectos de la ciudadanía como lo son el cumplimiento de las leyes. La acción política nace de las personas que querían trabajar en pro de su polis (ciudad), en beneficio de la colectividad. Estos conceptos son los que podemos rescatar de la etimología de la palabra de origen griego “política”, más sin embargo con el tiempo y en diferentes culturas la misma palabra ha llegado a ser sinónimo de maldad, corrupción, egoísmo, nepotismo y continúa así una lista infinita de adjetivos descalificativos. Quedó en el olvido colectivo que dichas características se le deben atribuir es a la politiquería.
El sujeto politiquero, quien no es más que la antítesis del político, lo podemos reconocer por ser aquel que habla de todo sin decir absolutamente nada, con ínfulas de poder y creyente que él todo lo puede resolver a través de sus telarañas ocultas y negocios debajo de la mesa. Hoy en día es común escuchar en la cotidianidad de las calles de Venezuela reacciones nauseabundas a todo lo que relacione la palabra “política”. Encontramos aquellos que dicen abstenerse a hablar y participar en política porque es cochina y llena de corrupción, hay quienes están convencidos que todos los políticos han sido cortados de la misma tela, por la misma tijera y que solo buscan una tajada de poder para su beneficio personal o el de su familia. Sorprendentemente, en nuestra cultura sigue arraigada la figura del héroe, aquel salvador que vendrá y resolverá todos los problemas que nos rodean, esto crea una disyuntiva, ya que la gran mayoría cree que los políticos no sirven más sin embargo esperan la llegada del mesías, aquel que por supuesto no llegará, ya que no existe.
El líder político venezolano del 2011 debe estar consciente de esta situación para afrontarla y por supuesto estar dispuesto a cambiar el paradigma de que en nuestro país los políticos son todos corruptos. Por otro lado, hay una complejidad que se topa en el camino de cualquiera que desee promover proyectos públicos; es el hecho de que nuestra sociedad actual se encuentra altamente polarizada en oficialistas y oposición, lo cual exige y hace que sea indispensable para el líder ejercer un rol de buen negociador. De acuerdo a la Prof. Adriana Branger F. son necesarias cualidades como ser capaz de observar, comparar, analizar, organizar y en fin generar situaciones del denominado ganar-ganar logrando así concretar iniciativas públicas. También es importante recordar que si estamos trabajando a un nivel político o incluso laboral, tarde o temprano, nos volveremos a encontrar a la persona o institución con la que negociamos en el pasado, así que hacerlo de manera honesta y responsable es el camino a mantener buenas relaciones institucionales, de lo contrario las puertas a las iniciativas públicas que apoyemos lógicamente serán cerradas.
Los líderes venezolanos deben comprender que sin seguidores, no son líderes de nada. Coordinar el trabajo en equipo es básico para el correcto desempeño y desarrollo de acciones de políticas públicas, tener las metas planteadas para desarrollarse tanto interna, como externas del grupo. Trabajar en equipo es quizás uno de los retos más fuertes que representa el rol del líder al momento de emprender acciones de políticas públicas, ya que toda relación humana acarrea complejidad y tomando en cuenta la característica de que los venezolanos nos sentimos nuestros propios líderes, es allí donde empieza la complicación del trabajo en bloque al momento de intercambiar ideas, delegar responsabilidades, y accionarlas en concreto.
Asimismo es esencial la manera en que comunicamos y expresamos nuestras ideas, el Prof. Markel Méndez enfatiza que al momento de transmitir un mensaje el emisor/perceptor está buscando elementos en común para entender o relacionar lo que se intenta decir con sus conocimientos previos. Ser congruentes con lo que se dice y se hace, es decir, marcar la diferencia entre política de altura y vulgar politiquería. La manera de llevarle un mensaje a los ciudadanos se ve influencia por nuestra cultura popular, la cual posee sus características únicas en el mundo, como por ejemplo el tener una estructura familiar matricentrista en la cual el Prof. Jorge Carrasquel sitúa al padre como una tangencial a la familia. Son estos detalles los que deben ser incluidos dentro de un discurso de desarrollo público y es que no se puede desligar las características socio-culturas y las necesidades de una población a los proyectos públicos a desarrollarse. Me atrevo a afirmar que en Venezuela y el mundo el humano debe estar más allá de las ideologías y del fanatismo que estas generan, a los ciudadanos se les deben enviar mensajes de modernidad y avance, apuntar a una sociedad capaz de generar nuevas ideas acorde a la realidad que vivimos y no esclava del pasado.
Párrafos atrás mencionaba que el político mesiánico no existe, y es que a pesar de que cada líder se forme con todas los conceptos brevemente reseñados, la evolución de Venezuela no vendrá más que de todo el país asumiendo sus roles, cada uno de nosotros siendo ciudadanos con todo lo que esa palabra implica. Toda política pública, sin importar por cuantos líderes sea apoyada, resultará inútil si el grueso de los habitantes no tiene presente la importancia que representa el trabajo de cada uno de ellos representa para obtener el país que se quiere. Es allí donde entra la importancia de la creación de programas educativos en redes a nivel nacional, y por supuesto la total implementación de políticas públicas enfocadas en mejorar la educación primaria, media y superior. Ningún líder debe perder de vista que la educación de los niños y jóvenes de hoy, serán el reflejo del país que tendremos a posterior y es que es necesario dejar de pensar a corto plazo y ver más allá de las necesidades actuales, plantear y trabajar por metas a largo plazo.
Al final, es necesaria una cualidad en toda organización que se inicie en beneficio del país, y esta es constancia. Dentro de todas las adversidades que se presentan al desarrollar políticas públicas, ya sea a través de una ONG o un partido político, la constancia es la clave para lograr cada objetivo planteado y que no queden los proyectos públicos inconclusos y olvidados en el tiempo.
Nos tocó vivir en el 2011, año definitivo para muchas de las condiciones sociales, culturales y económicas en Venezuela, nuestra tierra. El rol de liderar nuestro futuro recae en cada uno de nosotros, en hacer las cosas de una mejor manera o repetir los errores egoístas del pasado. El buen proceder de cada uno de los líderes y su equipo hará que las iniciativas de políticas públicas que apoyen y promuevan, sean escuchadas con mayor confianza por los ciudadanos y aplicadas con mayor rapidez de parte de los entes correspondientes, siendo así cada uno de nosotros responsables de un mejor país.
Fabio Padoan D.
Fabio Padoan D.

Excelente reflexión.. no pudiste decirlo mejor.. y es completamente cierto que muchos de nosotros, luego de creer en tantas cosas, hay momentos en los que simplemente rechazamos cualquier comentario referente a la situación política actual de nuestro país, venga del lado que venga. Sin embargo, sería mentira negar que existe en nosotros (y en este caso hablaré por mí), aquella esperanza de que las cosas cambien y de que aun es posible aprender del pasado y avanzar!.. cuanto deseo que los venezolanos dejemos de una vez de lado esas diferencias, a veces absurdas, y nos preocupemos por progresar como país, como sociedad, porque aunque cueste creerlo.. en "ambos bandos" hay muchos más objetivos en común de lo que podría parecer.
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